“Si esto fuera una película”

ChowA fan was kind enough to translate my freebie story “If This Were a Movie” into Spanish. If you want to read the story en Español, read on! And thank you to Lady Sade/Vraion!

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La vida de Kyle pasó por delante de sus ojos cuando vio que un perro grande como un oso se acercaba galopando en su dirección a una velocidad alarmante. La bestia era todo pelaje marrón, dientes y babas, e iba disparado hacia Kyle, tan rápido que este no pudo arreglárselas para mover sus pies.

—Oh dios mío, oh dios mío, oh dios mío…

Al principio, Kyle no captó que la intensa invocación a la deidad no provenía de él, si no de los labios del hombre que corría a máxima velocidad detrás del perro.

¿Era una estampida?

Kyle acabó tumbado boca arriba, con el peso pesado de aquel oso sobre él, y la cara llena de lengua.
La tierra voló cuando el hombre que perseguía al perro lo alcanzó y derrapó hasta frenar.

—Tiny, no. No, Tiny. Bájate del simpático señor.

El perro parecía inamovible.

Kyle hizo acopio de todas sus facultades, lo suficiente como para mover las manos intentando apartar la lengua del perro, sin conectar porque este levantó la cabeza, apartándola. Por lo demás, el animal se acomodó sobre el cuerpo de Kyle como si Kyle fuera un almohadón grande de terciopelo y el perro gigante fuera una delicada princesa. Kyle suspiró y dejó caer su cabeza sobre el césped. Levantó la vista.

Vaya, hola. El dueño del oso era un hombre alto, moreno, ligeramente desaliñado con un cuerpo esculpido en el gimnasio. Sus músculos se flexionaron cuando tiró de la correa del perro, aunque el perro parecía determinado a no moverse.

—Vamos, Tiny —dijo el hombre.

Si el peso del perro no hubiera estado aplastando sus pulmones, Kyle podría haber encontrado gracioso el hecho de que aquel peculiarmente enorme perro se llamara Tiny (diminuto), pero tal y como estaban las cosas, a Kyle le preocupaba que su esternón estuviera a punto de ceder.

—Lo siento mucho —dijo el hombre—. Él no suele actuar así. No sé qué es lo que le ha dado…

Con la misma rapidez con la que Kyle había sido aplanado como un panqué sobre el césped, Tiny el Oso perdió el interés, se levantó y se marchó.

Kyle respiró profundamente.

—Eh, ¿necesitas ayuda?

Kyle levantó la vista y vio al guapo propietario del oso extendiendo la mano para ayudarlo. Kyle se permitió brevemente fantasear con que el sol se asomaba directamente por detrás de la cabeza del hombre como un halo, y las nubes se apartaban, y los ángeles cantaban. En realidad, ninguna de esas cosas pasó, pero el hombre era bastante encantador. Kyle estiró el brazo y se permitió se ayudado a ponerse de pies.

—Entonces, esto… —intentó Kyle, quedándose sin palabras por el atractivo hombre, que le sonrió. Señor, tenía una sonrisa preciosa.

—Soy Chris— dijo el tipo—. Y este es Tiny, aunque probablemente ya lo sepas.

—El nombre más lógico para un oso con correa es Tiny.

Chris sonrió.

—Eso es lo que pensé. En realidad, es de raza Chow Chow. ¿No es así, chico? —Chris alargó el brazo y rascó a Tiny entre las orejas—. Y creo que le gustas.

—Supongo. —Kyle miró al perro, sintiéndose desconcertado, sin entender qué acababa de pasar.

—Entonces, ¿vives por aquí? —preguntó Chris.

—Sí, solo estaba acortando por el parque para ir a casa desde el trabajo. ¿Y tú?

—Ajá, Tiny y yo acabamos de mudarnos, a unos pocos edificios en dirección oeste.

Kyle no sabía qué decir. Aún estaba nervioso por haber sido derribado por un perro, pero Chris era tan guapo que Kyle no estaba listo para dejarle ir. Chris acarició a su perro y sonrió. Tenía aquella bonita línea de barba de varios días en su barbilla, el cabello un poco desaliñado, y en verdad tenía un aspecto delicioso. Kyle intentó no mirarle fijamente.

—De verdad que lo siento —dijo Chris—. Nunca le había visto hacer esto antes.

—Parece que estoy bien. —Kyle se sacudió el polvo del trasero y de la parte posterior de sus muslos. Tiró de su camiseta para que cualquier resto de tierra y césped cayera. Le sonrió a Chris, que a su vez le devolvió la sonrisa.

Sus ojos se encontraron por un momento.

—¿Sabes? —dijo Kyle, después de dejar que el momento se disipara—. Si esto fuera una comedia romántica cursi, esta sería la escena en la que la pareja tiene un encuentro fortuito. Lo más seguro es que habrá un gran mal entendido o algo que separará a la pareja más adelante, pero acabarán juntos al final. Y todo el tiempo, el perro supo que estaban predestinados después de todo.

Chris rió, lo que era bueno. Kyle no sabía si era gay (lo sospechaba, basándose en lo ceñido de su camiseta, aunque eso era un indicador poco preciso), pero había hecho la broma sin pensar. Culpaba el hecho de haber sido asaltado por un perro.

Un perro que ahora se sentaba obedientemente a los pies de Chris y agitaba su cola, con la boca abierta. Kyle no creía que los perros sonrieran, pero este parecía estar sonriendo.

—Pero con tíos —dijo Chris.

—¿Cómo?

—Si protagonizáramos una comedia romántica en la que mi perro orquestara un encuentro fortuito, de lo que estoy bastante seguro es lo que acaba de pasar, sería una comedia romántica con dos tíos.

—¿A quién le importa? —preguntó Kyle, aún sintiéndose aturdido.

—Bueno, a mí no. Eres guapo. ¿Quieres tomar una taza de café conmigo?

Años después, cuando el pobre Tiny tenía artritis, Kyle empleó unos buenos diez minutos intentando fijar un morral al collar del perro.

—Estate quieto, chico. Solo necesito que…

—¿Cariño? —llamó Chris, tocando a la puerta—. ¿Me estás dejando plantado?

—No. Aún estoy intentando que esto…

Tiny resopló y se acostó en el suelo, colocando sus patas delante de él. Por supuesto. Kyle terminó la tarea y se puso de pie.

Abrió la puerta para encontrarse con la mirada preocupada de Chris.

—No estoy seguro de que se suponga que nos veamos —dijo Kyle.

—No me importa. ¿Qué estás haciendo?

—Arreglando el oso que llevará el anillo.

Tiny trotó hacia Chris y le ladró.

—¿Te refieres al portador del anillo?

—Nones, oso. Lo dije bien la primera vez.

© 2014 Kate McMurray
Traducido por: Lady Sade/Vraion